La Fageda: cómo una empresa social puede conquistar el mercado

La Cátedra Inditex – UDC de RS celebró ayer en la Facultad de Económicas de la Universidad de A Coruña la apertura del Curso de Especialización en Responsabilidad e Innovación Social. Lo hizo con la ponencia “¿Qué tienen en común locura y empresa?”, a cargo de Cristóbal Colón Palasí, presidente de la Fundación La Fageda.

Antonio Abril Abadín, presidente del Consello Social, fue el encargado de presentar este proyecto de emprendimiento social que conoce de primera mano. “La Fageda es un proyecto de vida: integración social e inserción laboral plena”, afirma Abril, quien añade que “ha sobrevivido a la crisis con cariño e ilusión”.

La ilusión y la emoción también se aprecian en las palabras de Cristóbal Colón Palasí, quien empieza su intervención recordando sus comienzos en el mundo laboral. Fue mozo de psiquiátrico en Zaragoza. “Allí no cuidaban a nadie”, nos dice. En esa experiencia vital encontramos el germen de su iniciativa. Un proyecto de emprendimiento social que se fue gestando en su cabeza mientras trabajaba en diferentes hospitales psiquiátricos. “Los talleres de laborterapia que hacíamos con los pacientes eran como trabajo y para ellos funcionaba, se sentían mejor”, cuenta Colón. Este destaca en su intervención que el trabajo dignifica a las personas y por eso toma la decisión de cambiar la psiquiatría por una empresa real. “Fue dar el paso de dejar el ‘como si trabajásemos’ por el trabajar”, afirma el presidente de La Fageda.

La Fageda -que significa hayal en catalán y no es casualidad- no solo es integración social, sino respeto por el medio ambiente, una naturaleza que aumenta el poder rehabilitador de las personas con discapacidad psíquica. La empresa se instala en 1982 en la comarca catalana de la Garrotxa y comienza a fabricar yogures. Pronto consiguen la distribución a través de grandes clientes que confiaron en el producto por su alta calidad.

Lo social como valor añadido

“Somos un proyecto social que tiene en su estructura una empresa para dar fortaleza económica”, describe Colón Palasí. Lo cierto es que, gracias a su estrategia empresarial, La Fageda ha conseguido combinar la tarea de atención sociosanitaria (cuentan con residencia y centro ocupacional) con el posicionamiento en el mercado catalán.

No publicitan el aspecto social de sus productos y mucha gente, aunque cada vez menos, desconoce quién está detrás de la elaboración de los mismos. “La gente compra nuestros yogures porque son buenos y locales”, afirma el fundador de La Fageda, quien insiste en la importancia de ofrecer productos de calidad. La responsabilidad social que llevan implícita es un valor añadido. “Si el producto además de bueno es social, y como complemento visita nuestra granja, entonces el consumidor se hace incondicional”, concluye Colón Palasí.

Las cifras actuales de La Fageda hablan por sí mismas: 290 puestos de trabajo directo y 1.700.000 de consumidores solo en Cataluña. Muchos asistentes se preguntaban ayer cómo conseguir una empresa rentable en el ámbito social. No hay secreto. No es fácil. Pero ellos lo han conseguido. Quizás solo haya que creer en las buenas ideas, esas que no solo piensan en los números sino en las personas. Quizás hacen falta más emprendedores como Cristóbal Colon Palasí que hagan caso omiso cuando les digan que están locos por querer montar una empresa de base social.