Ecopreneurs for the Climate premia a una entidad gallega por su emprendimiento verde

La firma viguesa Revertia ha sido galardonada por su contribución a la reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera gracias a su trabajo en procesos de reutilización de equipos informáticos.

Instalaciones de Revertia. | RS

La organización internacional Ecopreneurs for the Climate (ECO4CLIM) ha concedido el premio Clima 2016, en la categoría de iniciativa empresarial verde, a la empresa Revertia, una entidad con sede en Vigo cuyo trabajo, enfocado a procesos de preparación para la reutilización de equipamiento informático, contribuye a la reducción de emisiones contaminantes y, por tanto, a la lucha contra el cambio climático. “Al prolongar la vida útil de equipos informáticos a través de la reutilización se contribuye a reducir residuos, extracción de recursos naturales y emisiones de CO2”, explican desde la firma gallega.

En su veredicto, ECO4CLIM ha valorado “especialmente” los resultados obtenidos en 2015 por Revertia gracias a su apuesta por la economía circular a través de la reutilización de residuos electrónicos; una reutilización, cabe destacar, que refleja a su vez el compromiso de la entidad con la responsabilidad social, al destinar los equipos a fines sociales al tiempo que fomenta el cuidado del medio ambiente. En este sentido, la empresa ha conseguido evitar en un año la emisión de 250 toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, lo cual se correspondería con el CO2 que absorben 240 robles anualmente.

Tal y como subrayan Alejandro Lajo y Alejo Calatayud, CEO y responsable de Comunicación de Revertia, respectivamente, gracias a la herramienta que su equipo ha desarrollado para el cálculo de la huella de carbono en computadoras reutilizadas, puede afirmarse con certeza que “la reutilización de un solo equipo informático evita la emisión de 190 kilogramos de CO2 en un año”.

Se trata, en definitiva, de una forma de contribuir a una gestión eficaz y sostenible de los residuos (“de residuo a recurso”, siguiendo el modelo de economía circular defendido por la Fundación Ellen MacArthur) al tiempo que se implementan acciones socialmente responsables, dando otra salida a los equipos y componentes informáticos que han dejado de servir a determinadas empresas e instituciones públicas pero que pueden tener otra vida en diferentes tipos de organizaciones.