“La marca de la Fundación Rockefeller asociada a alcanzar un impacto social positivo es un beneficio real para nosotros”

Neill Coleman, vicepresidente global de Comunicación de la Fundación Rockfeller

 

neill_coleman_normal_opt

Neill Coleman, durante la entrevista en la Fundación Barrié. /S.B.

Neill Coleman fue uno de los ponentes que participó en la I Jornada Internacional sobre Comunicación y Filantropía organizada por la Fundación Barrié y que se celebró en A Coruña. Neill Coleman se unió a la Fundación Rockefeller en agosto de 2012 y, como vicepresidente de las comunicaciones globales, lidera el equipo de comunicaciones globales de la Fundación en Nueva York, Bangkok y Nairobi. Pertenece al equipo ejecutivo y supervisa una cartera de donaciones de varios millones de dólares enfocada a aprovechar la influencia de la Fundación para construir una mayor resiliencia y unas economías más inclusivas. En esta entrevista cuenta a ReSocial algunos de los retos a los que se enfrenta la Fundación y cuáles son sus principales áreas de trabajo.

La Fundación Rockefeller financia diferentes proyectos y uno de los más importantes es su inversión en resiliencia y en el Proyecto 100 Ciudades Resilientes pero, ¿cuáles son los desafíos más relevantes a los que se enfrenta en los próximos años?
Fundamentalmente, centramos nuestro trabajo en dos áreas. Una de ellas es crear una mayor resiliencia y la otra es desarrollar economías más inclusivas. Y estas son dos caras de la misma moneda: un mundo muy dinámico y disruptivo. A través de la resiliencia pretendemos ayudar a otras comunidades, ciudades e individuos para que estén mejor preparados y sean capaces de sobrellevar shocks y situaciones de estrés, como desastres naturales, malestar social y epidemias sanitarias. Las economías inclusivas están muy pendientes de las numerosas oportunidades que proceden de un mundo dinámico, pero necesitamos asegurarnos de que esas oportunidades son ampliamente compartidas. Esto significa ofrecer un mayor acceso a la tecnología, puestos de trabajo y las herramientas que esas sociedades necesitan para participar en la economía.

Los desastres naturales o causados por la mano del hombre no son algo nuevo, pero en España apenas estamos familiarizados con conceptos como resiliencia para la mejora de un mundo más sostenible. ¿Por qué es tan importante?
Obviamente, responder a desastres naturales no es algo nuevo, pero hemos visto que estas crisis parecen que se están convirtiendo en algo cada más frecuente. Fenómenos como el cambio climático están exacerbando tanto la severidad como la frecuencia de este tipo de sucesos. La idea del enfoque de resiliencia no consiste en prepararse solo para un tipo de shock, sino adoptar una visión holística de cómo la gente puede prepararse para cualquier situación de estrés. Esto es así porque no sabemos cuál será el próximo shock, por lo que si un pueblo, ciudad o región acaba de sufrir una inundación dramática, obviamente querrán estar preparados por si esto vuelve a suceder, pero también lo querrán estar si deben enfrentarse a una ola de calor. Por tanto, la resiliencia trata de hacer más resistentes a las personas, comunidades y sistemas ante eventos catastróficos, de forma que puedan recuperarse más rápidamente y resurgir con más fortaleza de estas situaciones.

A través de la resiliencia pretendemos ayudar a otras comunidades, ciudades e individuos para que estén mejor preparados ante shocks y situaciones de estrés como desastres naturales o epidemias sanitarias

Su trabajo también consiste en colaborar estrechamente con los periodistas. ¿Cree que los medios piensan que la gente rica solo crea fundaciones para mejorar su reputación o realmente tienen en consideración lo que hacen?
Creo que hay una variedad de motivaciones que explican por qué la gente realiza acciones de filantropía, pero una de las tendencias que hemos constatado es un deseo real de ser capaces de probar y mostrar un impacto en la vida de las personas, así como una mayor atención al análisis de datos con los que medir el impacto de nuestros proyectos e iniciativas. Evidentemente, no todo se puede medir, no obstante considero que aplicar ese enfoque tan disciplinado y observar cómo mejoran los ingresos y condiciones domésticas de las personas son buenas guías para saber si nuestra acción filantrópica está teniendo un impacto.

¿Cree que la Fundación Rockefeller es uno de los activos más valiosos que la familia Rockefeller ha legado a la sociedad?
Considero que esa es una pregunta idónea para que respondan los miembros de la familia Rockefeller, pero sí creo que, para nosotros, es un activo real la asociación del propio John D. Rockefeller y su familia con la filantropía. Nuestra Fundación, otras fundaciones creadas por la familia y la Universidad Rockefeller son nombres ligados al hecho de procurar un mundo mejor. Desde un punto de vista comunicativo, la marca y notoriedad de Rockefeller como un nombre ligado a la búsqueda de un impacto positivo es un beneficio real, algo que comprobamos cuando viajamos por el mundo para explicar lo que hacemos.

Puedes leer la entrevista original en inglés aquí.