“La felicidad de los trabajadores es buena para la cuenta de resultados de las empresas”

José Antonio Aguilar, instructor en España de Search Inside Yourself

 

Es uno de los dos únicos profesores certificados en España en nombre del Search Inside Yourself Leadership Institute, una entidad nacida en el seno de Google de la mano de Chade Meng-Tan. Su programa para estimular la inteligencia emocional de los trabajadores ya está implantado en algunas multinacionales estadounidenses y europeas, pero en España aún está en fase de incubación, aunque hay empresas del Ibex 35 interesadas.

joseantonioaguilar_op2Según diversas fuentes y estudios, el estrés laboral y la falta de compromiso con la empresa son dos de los principales problemas que afectan a los trabajadores y compañías de los países occidentales. El programa SIY pretende dar soluciones. ¿Cómo?

Es un curso basado en los últimos hallazgos de la neurociencia que pretende desarrollar la inteligencia emocional a partir de la práctica del mindfulness, que es una forma de entrenamiento de la atención. Para conseguirlo, hay que actuar sobre cinco áreas. La primera de ellas es el autoconocimiento, que es la habilidad sobre la que se sustentan las demás, ya que consiste en darse cuenta de cuáles son las emociones de cada uno y saber de dónde proceden. Abre el camino a la siguiente etapa: la autogestión, que consiste en gestionar las emociones y no dejarse arrastrar por ellas. De ahí se llega a la motivación. En este estado se usan las emociones para alcanzar los objetivos y cultivar la capacidad de resiliencia. La empatía es la cuarta área y está íntimamente relacionada con las demás, dado que se ocupa de reconocer y compartir las emociones de los demás, creando un clima de confianza, que se traduce en un trabajo más productivo. La última área es el liderazgo, entendido como la capacidad de influir en los demás. Los líderes excelentes tienen un alto nivel de inteligencia emocional e influyen en los demás con empatía y amabilidad, buscando antes el bien común que el personal. Y al mismo tiempo son capaces de mantener conversaciones difíciles y de tomar decisiones arduas cuando es necesario. Y cuando hablo de líderes, no me refiero exclusivamente a los directivos de una empresa. Todos somos líderes en la medida en que podemos influir en los demás.

Usted también asegura que hay que ir más allá de la delegación de funciones. ¿Cómo pueden los líderes en las empresas empoderar a sus trabajadores?
Hay empresas que usan este modelo, en el que la función del líder es dar a los empleados un grado de autonomía muy grande, es decir, darles poder para que se conviertan en líderes. Para ello hace falta crear una cultura corporativa basada en el respeto, la confianza, la escucha atenta, la toma de decisiones colaborativa y el alineamiento de toda la organización en torno a una misión común. De este modo las organizaciones aprovechan mucho mejor la sabiduría y la energía colectiva y obtienen resultados mucho mejores. El programa Search Inside Yourself facilita la creación de dicha cultura. Es un paradigma distinto al del líder convencional. Ya existen compañías que lo están aplicando en los Estados Unidos.

La función del líder es dar a los empleados un grado de autonomía muy grande, darles poder para que se conviertan en líderes. Es un paradigma distinto al convencional

Precisamente una de las consecuencias de la puesta en marcha del programa SIY es que reduce la necesidad de normativas en el ámbito laboral para mejorar la situación de los trabajadores. ¿Qué ejemplos de herramientas son las más eficaces para que la plantilla colabore y se implique más?
Quiero poner de manifiesto que el enfoque del SIY es diferente al tradicional, que presuntamente consiste en cambiar normativas para mejorar el bienestar de los trabajadores. El enfoque del SIY propone tres enfoques basados en la práctica de mindfulness. El primero de ellos es dar a los empleados herramientas para estar mejor y reducir su nivel de estrés para alcanzar la autogestión emocional a la que antes me refería. El segundo aspecto que mejora el bienestar es la capacidad de concentración. La práctica de mindfulness permite que una persona pueda ser consciente de cuándo se distrae, que es algo muy habitual en los seres humanos. El mindfulness lleva la atención a dónde cada persona quiera dirigirla. Y esto le permite ser más eficaz y disfrutar al mismo tiempo de mayor bienestar, dado que una mente dispersa produce un gran malestar. En tercer lugar, está la capacidad de relacionarse con los demás, escuchando con atención y amabilidad al que habla. Es importante que la gente se sienta escuchada. De este modo mejora la comunicación, la colaboración y el funcionamiento de los equipos. Cuando una empresa u organización pone en marcha estos mecanismos, se encontrará ante un cambio de paradigma, en el que la forma de hacer las cosas beneficia a personas y entidades obteniendo al mismo tiempo un rendimiento económico. En este entorno la normativa no es tan esencial.

En España todavía hay un fuerte interés de los jóvenes en convertirse en funcionarios o empleados públicos por miedo a la inseguridad y precariedad del sector privado. ¿Es posible que una mayor implicación en la empresa reduzca esta tendencia?
Creo que sí. Es un tema muy importante. Es una diferencia entre España y Estados Unidos. Al otro lado del Atlántico hay una cultura del emprendedor, allí son héroes, como es el caso actual de Steve Jobs o Mark Zuckerberg. Es algo que tienen muy asumido. Sin embargo, en España predomina más hacer el trabajo que otorga una mayor seguridad y no tanto un proyecto vital. Por eso SIY es clave para desarrollar ese espíritu emprendedor. Se trata de un proceso de indagación, es decir, analizar qué quiere hacer una persona con su vida. Al conectar con esa dimensión de cada uno, se le pierde el miedo a todo porque se perseguirá un objetivo vital por el que vale la pena arriesgar. La finalidad última es dejar un legado en el mundo.

Vayamos con un tema de gran interés para los trabajadores: la reducción de la jornada laboral. ¿Supone necesariamente un aumento de su bienestar?
Es un tema al que le he dado muchas vueltas. Tiene que ver con el cambio de paradigma. El trabajo en el siglo XIX empezó como una especie de esclavitud. Y luego lógicamente los trabajadores se organizaron para mejorar sus condiciones. Y esta inercia sigue. La tendencia de ir reduciendo paulatinamente la jornada laboral tiene sentido. Pero algunas empresas van más allá y apuestan por un cambio de paradigma que se puede ilustrar con la expresión: “Ven aquí para contribuir a este proyecto y desarrollarte como profesional y persona”. Es lo que están poniendo en marcha compañías como Google, donde sus empleados no solo van a trabajar ni a ganar dinero. De hecho, entre ellos se encuentran multimillonarios que continúan yendo cada día a su oficina porque se sienten a gusto en la empresa.

Hay compañías, como Google, en las que no solo se va a ganar dinero, sino que entre sus empleados se encuentran multimillonarios que se sienten a gusto en su empresa

Usted asegura que existe una tendencia en las empresas a situar el bienestar y felicidad de sus empleados en el centro de su cultura. Póngame algunos ejemplos. ¿Constata interés por parte de empresas españolas?
En Estados Unidos son empresas de todo tipo y de sectores distintos. En Alemania, por ejemplo, existe el caso de SAP. Son compañías que buscan transformar su cultura con el SIY. Lo hacen por la idea de que es lo mejor para la empresa y su cuenta de resultados, y también por supuesto para los trabajadores. Es un modelo empresarial que funciona. Sin embargo, no es fácil hacer ese cambio, dado que es un proceso lento. En España ya he contactado con tres grandes compañías, dos de ellas del Ibex 35 y han sido muy receptivas porque son conscientes de que el bienestar de sus trabajadores es fundamental, sobre todo para retener a los mejores profesionales en los casos en los que el salario ya no es un motivo de permanencia en la empresa.

¿Podría considerarse el programa SIY como una tendencia en auge en el ámbito de la responsabilidad social empresarial?
Totalmente, considero que sí. Lo que buscan es una transformación de la cultura de al empresa. Algunas no entran tan a fondo, pero sí solicitan cursos del SIY. Hay distintos modelos porque no todas las organizaciones están en la misma situación.

En general, el programa SIY tiene buena acogida en las empresas con las que ya ha contactado pero, ¿qué le diría a alguien que considera que lo que se enseña y fomenta desde el SIY es algo utópico o solo pensado para unas cuentas empresas?
Le recomendaría que asistiera a un curso público de Search Inside Yourself (estamos organizando uno en Madrid el 17 y 18 de noviembre). Otra posibilidad es solicitar una sesión informativa gratuita de dos horas, en la que se hacen ejercicios para que se conozca en qué consiste el programa. Luego cada empresa decide si quiere optar a realizar el programa. Es un curso de liderazgo, pero eso no significa que no esté dirigido a todo el mundo. Es muy útil para directivos, managers, jefes de departamento y para todos los empleados. Aunque algunas compañías comienzan por los directivos, en gigantes como Google desde el principio ha estado abierto a toda la plantilla.