Inditex, en el top de marcas que eliminan tóxicos de los productos textiles

Es la única firma que cumple con todos los parámetros del informe ‘Pasarela Detox’ de Greenpeace

 

Greenpeace sitúa a Inditex a la cabeza del ranking de empresas textiles comprometidas con la eliminación de sustancias químicas tóxicas en sus procesos de producción, una lista en la que participan voluntariamente 19 marcas internacionales firmantes del proyecto Detox 2020. Esta iniciativa persigue la eliminación del uso de productos químicos agresivos con el medio ambiente en el horizonte del año 2020.

Un trabajador de Inditex comprobando prendas. /Foto: Inditex

Un trabajador de Inditex comprobando prendas. /Foto: Inditex

La organización ecologista acaba de publicar un informe que recoge el cumplimiento de los compromisos contemplados en el protocolo Detox 2020 por parte de las compañías que se involucraron en la propuesta de reducir la presencia de componentes químicos prohibidos, el control de la cadena de suministro y la transparencia a la hora de informar de sobre la situación de la empresa ante este problema ambiental.

En el informe de 2016, denominado Pasarela Detox, Greenpeace analiza el grado de cumplimiento de marcas de ropa como Adidas, Valentino, Burberry, H&M, Mango o Nike, entre otras. Para ello establece tres criterios: el nivel de eliminación de sustancias prohibidas en la cadena de suministro, la desaparición de componentes PFC’s (perfluorocarbonos) de su producción y la transparencia de las compañías a la hora de publicar resultados, acciones llevadas a cabo o facilitar el acceso público a sus informes.

El grupo fundado por Amancio Ortega ha destacado sobre el resto de las grandes marcas, apuntando firme al objetivo de eliminar las sustancias químicas de sus procesos en 2020, un enfoque que Inditex denomina “Cero Vertidos”. El propio compromiso ambiental de la empresa radicada en Arteixo reconoce “la necesidad urgente de eliminar las emisiones industriales de todas las sustancias químicas peligrosas” por lo que, consecuentemente, Inditex invierte en la prevención y la desaparición de estas materias “a lo largo de todo el ciclo de vida y de todos los procesos de producción vinculados a la elaboración y uso de todos los productos que comercializa Inditex antes del 1 de enero de 2020”, según manifiesta a través de su web Water Action Plan.

La única firma que cumple todos los parámetros

La comunicación de resultados y medidas es, al mismo tiempo, otro de los aspectos en los que brilla la firma textil. Según Greenpeace, en el caso de la matriz de Zara, “el enfoque de la transparencia es ejemplar”, apuntando que la compañía gallega trabaja con los integrantes de su cadena de suministro en el objetivo de la desaparición del uso de componentes nocivos y que cuenta con un “amplio y bien explicado plan de Detox 2020”.

Inditex ha sido la única de las marcas analizadas que cumple en su totalidad los parámetros contemplados en la estrategia de la campaña Detox 2020 impulsada por Greenpeace. En segundo lugar se sitúa la firma italiana Benetton y el tercer puesto del ranking lleva el sello de H&M. Según Kristen Brodde, responsable del proyecto de Greenpeace en Alemania, estas tres compañías “han trabajado duro en los últimos dos años, prohibiendo sustancias peligrosas en su producción, divulgando datos de vertidos para mejorar la transparencia y haciendo pública su lista de proveedores”.

Tras estas marcas textiles se sitúan por este orden C&A, Fast Retailing, G-Star, Mango, Miroglio, Valentino y Adidas. Los peores resultados del control efectuado por Greenpeace fueron los de las firmas Esprit, Limited Brands, Li-Ning y Nike, a las que animan a seguir el camino de la “desintoxicación”.

Las marcas involucradas en el proyecto Detox 2020 representan el 15% de la producción textil mundial, pero su papel es decisivo a la hora de provocar un giro hacia la sostenibilidad. Los ecologistas recuerdan que solo quedan 3 años para la fecha límite, el 2020, por lo que insta a que las compañías hagan sus deberes y se muestra crítica con aquellas que dan la espalda a la necesidad de actuar ante estos peligrosos contaminantes.